Los tendones peroneos son dos tendones, peroneo corto y largo, que recorren la cara lateral del tobillo, en la región posterolateral detrás del maléolo peroneo (prominencia ósea del peroné en la cara externa o lateral del tobillo). La patología de los peroneos es variada y en ocasiones de difícil diagnóstico. Puede ser dividida en tres grandes grupos:

I.-Patología inflamatoria: Tendinopatía de los peroneos.

II.-Patología Traumática: Rotura de tendones peroneos.

III.-Inestabilidad Peroneos: Luxación de tendones peroneos.

SÍNTOMAS Y SIGNOS.

Tendinopatía de los peroneos.

Engloba lesiones que se producen principalmente por demanda mecánica y de sobreuso en relación con la práctica deportiva. También pueden ser ocasionados por traumatismos directos, esguinces, fracturas o por inestabilidad de tobillo.

Se presentan con dolor en la cara lateral del tobillo en el trayecto de los tendones, por detrás del maléolo peroneo, acompañado o no de aumento de volumen. El dolor se reproduce al realizar movimientos de inversión y eversión; puede ser realmente intenso y afectar la movilización global del tobillo haciendo cojear al paciente.

Rotura tendones peroneos:

Son lesiones que involucran una rotura del espesor del tendón, más frecuentemente a lo largo de éste. Pueden ser roturas agudas secundarias a un traumatismo directo (ej: torsión de tobillo); como también roturas crónicas secundarias a patología inflamatoria o inestabilidad.

Al examen físico, en el caso de las agudas, se presentan, además del antecedente del traumatismo reciente, con aumento de volumen, dolor e inflamación de la cara lateral del tobillo asociado una disminución de la fuerza. En el caso de las roturas crónicas se presentan muy similares a las tendinopatías de los peroneos asociadas a un mayor o menor grado de pérdida de fuerza.

Luxación de los peroneos.

Consiste en la “salida” o desplazamiento anterior por sobre el maléolo peroneo de los tendones peroneos. Las causas por la que se producen pueden ser traumáticas, anatómicas o mecánicas. Al examen físico se caracteriza por un ligero “clic” doloroso en la cara lateral del tobillo asociado a aumento de volumen que “va y viene” por sobre el maléolo peroneo cuando se realizan movimientos del tobillo.

ESTUDIO.

Tendinopatía de los peroneos:

La radiografía de tobillo es útil para conocer anatomía ósea y evaluar alineamiento del tobillo, presencia de imágenes sospechosas de arrancamientos óseos entre otras. La ecografía y la resonancia magnética entregan información de gran utilidad en el estudio de esta patología.

Rotura de los peroneos:

La ecografía es un examen que orienta a lesiones tipo rotura, sin embargo, es la Resonancia Magnética (RNM) el examen de elección para la correcta caracterización de la rotura, estudio de la anatomía y descarte de patologías asociadas que puedan generar síntomas parecidos.

Luxación de los tendones peroneos.

El diagnóstico de luxación de los peroneos se realiza en el examen físico del tobillo y en la mayoría de los casos no requiere estudio de imágenes. La ecografía permite aclarar el cuadro cuando existen dudas diagnósticas.

La Resonancia Magnética es un examen de segunda línea que no se requiere para hacer el diagnóstico, pero sí para evaluar la anatomía de los tendones peroneos y descartar lesiones asociadas.

TRATAMIENTO.

Tendinopatía de los peroneos:

Habitualmente el tratamiento conservador consiste principalmente en la indicación de antiinflamatorios no esteroidales, suspensión de la actividad deportiva. El uso de Inmovilizadores de tobillo como la Bota Cam Walker puede ser de utilidad cuando los síntomas son muy agudos e intensos. La kinesioterapia es de utilidad en disminuir el dolor e impotencia funcional.

Rotura de Tendones Peroneos.

Cuando la rotura de tendones peroneos es sintomática se recomienda su reparación quirúrgica. Se realiza mediante cirugía abierta en zona de la rotura existiendo distintas técnicas que dependerán del estado del tendón:
Reparación de la rotura.

-Resección zona dañada.
-Tenodesis, fijación del tendón dañado al tendón sano.
-Injertos de tendón que pueden ser propios o de donante.

Luxación de los tendones Peroneos.

El tratamiento conservador, es decir, no quirúrgico, no tiene buenos resultados. Por lo que en general el tratamiento quirúrgico es el de elección. La cirugía consiste a grandes rasgos en reparar las estructuras dañadas de manera de evitar la luxación o “salida” de los tendones peroneos de la zona donde deben permanecer. Posteriormente se indica rehabilitación kinésica una vez cumplido el periodo de reposo del tobillo que habitualmente se realiza con el uso de Bota Cam Walker.

 

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